Cada vez resulta más común encontrar, en todo tipo de usuarios y perfiles, configuraciones con doble pantalla en PC, cuando no son más, de cara a aumentar las posibilidades de uso y poder mejorar la productividad que podemos extraer de nuestro equipo.

En general, es indiferente si contamos con un ordenador de sobremesa o un equipo portátil a la hora de instalar 2 pantallas en nuestro PC, más allá de contar con los puertos necesarios para permitir la conexión física.

Entre los usos o ventajas que nos permite contar con un ordenador con dos pantallas (o tres, incluso cuatro, dependiendo de lo que tengamos a nuestra disposición), destaca la posibilidad de contar con pantallas designadas para aplicaciones concretas, como mensajería o multimedia.

De la misma manera, en videojuegos compatibles, se permite ampliar el campo de visión a todos los monitores para una mayor inmersión.

 

⭐ Cómo tener un Doble Monitor en tu PC o portátiles

En primer lugar, claramente lo prioritario es contar con los monitores adicionales que vayamos a conectar para dar lugar a nuestro portátil con dos pantallas (o sobremesa), así como los cables correspondientes para llevar a cabo la conexión. No hay límites estrictos en el número de monitores adicionales, pudiendo utilizar una doble pantalla portátil sin problemas.

Una vez tengamos todo listo, lo siguiente es comprobar que todos los cables están conectados de forma adecuada (y también a la corriente en caso de que los monitores no sean portátiles, en cuyo caso habrá que comprobar que la batería esté cargada).

En caso de utilizar un portátil como equipo base, simplemente con conectar las pantallas a los conectores del propio ordenador, o a adaptadores en caso de utilizarlos, no será necesario vigilar los puertos, ya que todos funcionan de manera conjunta.

tutorial para tener doble pantalla en pc

Sin embargo, en caso de emplear un ordenador de sobremesa para esta tarea, tendremos que tener cuidado a la hora de elegir puertos, ya que, en caso de contar con una tarjeta gráfica dedicada, esta no tiene porqué funcionar junto a la tarjeta integrada (en caso de utilizar un procesador de Intel).

Pese a que normalmente no suelen dar problemas que podamos considerar relevantes, sí que resulta positivo utilizar el mismo dispositivo para generar la señal de vídeo a todas las pantallas, para evitar diferencia de sincronización o retardo en las imágenes.

Lo habitual ahora sería, en caso de que no hubiera problemas de ningún tipo, poder ver en el sistema las dos pantallas y poder empezar a configurarlas para adaptarlas a nuestro uso. Si por lo que fuera no se reconoce de forma automática, vamos a ver los problemas más comunes y posibles soluciones.

Lo primero que podemos hacer, de forma nada dañina, es reiniciar por completo el sistema, de manera que, al iniciarse de nuevo, pueda reflejar todos los cambios a nivel de dispositivos conectados desde el primer momento.

Así, el Sistema Operativo ya percibe nuestro ordenador con dos pantallas, y puede emitir imagen en ambas sin problemas, aunque aún haga falta configurar otros apartados, que veremos más adelante, pero ya tendríamos imagen en pantalla.

Si aún seguimos con problemas, el siguiente paso sería comprobar que los drivers de nuestro equipo están actualizados a su ultima versión, ya que estos archivos y programas son esenciales a la hora de reconocer nuevos dispositivos conectados.

Para llevar a cabo esta actualización, lo primero es conocer los componentes internos que tiene nuestro ordenador. Esto varía en función del Sistema Operativo, en ocasiones puede verse desde la propia configuración, o con programas externos.

Una vez los conozcamos, lo más sencillo es buscar la última versión de los drivers en Internet o en la página del fabricante y actualizarlos, por si hubiera algún error en el software a la hora de establecer las conexiones o reconocer múltiples pantallas.

Si por algún motivo seguimos teniendo problemas, lo más apropiado es acudir al servicio técnico, tanto de la pantalla como del equipo, para conocer el origen del problema y solucionarlo con soporte de un equipo profesional.

A continuación, ya con todas nuestras pantallas funcionando, lo siguiente es empezar a configurarlas para adaptarlas a nuestras necesidades y uso.

tutorial conectar dos pantallas al portatil

El primer paso es la configuración «física» del monitor, ajustando detalles como el brillo, el contraste, el perfil de color, la saturación, el Gamma, así como algunas de las tecnologías con las que sea compatible el monitor, o detalles externos como el audio en caso de contar con altavoces.

Una vez ajustada esa parte, podemos pasar a configurar desde nuestro ordenador. Aquí el orden puede ser el que prefiramos, pero es (relativamente) importante pasar por todos los apartados para asegurar el mejor funcionamiento posible.

En primer lugar, vamos a hablar de las posibilidades de uso, que son extender las pantallas o duplicarlas. La primera tal vez es la más intuitiva, ya que básicamente hace que ambas pantallas se comporten a nivel interno como una sola, mientras que la segunda duplica el contenido en ambas.

Una vez elegido, toca habla del orden de las pantallas y la altura (a nivel de software) de las mismas. Lo primero es trivial, la colocación (normalmente en horizontal) de las pantallas, mientras que lo segundo sirve para que la transición del cursor entre monitores no sea brusca.

Esto último, aunque puede ser considerado prescindible y podemos acostumbrarnos con el uso, es útil sobre todo si contamos con pantallas de diferente tamaño, algo muy habitual en caso de que utilicemos un ordenador portátil.

 

⏩  Recomendaciones Finales

El siguiente paso será configurar la pantalla como tal, atendiendo a aspectos como la resolución (especialmente si queremos igual desde este punto de vista ambas pantallas, en caso de que esta característica sea diferente), desde el panel de control o equivalente.

Otros ajustes pueden ser la tasa de refresco o el modo de empleo de tecnologías como HDR (siempre y cuando nuestras pantallas sean compatibles con dicha tecnología, o similares), la escala de varios elementos del sistema, como el texto o los iconos del escritorio.

Un aspecto que puede tanto ajustarse desde el propio monitor es la orientación del mismo a la hora de proyectar el contenido, tanto vertical como horizontal.

Y tras todo este camino, solo nos queda disfrutar de la configuración de nuestro ordenador con doble pantalla, y sacarle todo el partido posible.